Me siento hoy delante del ordenador, cuando estoy ante las últimas horas de la última guardia (penúltima, se suele decir) que voy a hacer en Murcia, como cirujano pediátrico.
Han sido 8 años de camino profesional y personal entre huerta y el Puerto de la Cadena. 8 años de aprendizaje, 8 años que tengo la sensación de haber recibido mil veces más de lo que yo he sido capaz de darte.
Murcia, me has dado mi profesión, mi vocación, me has dado mi matrimonio y me has dado amigos, me has regado con amor y con vino de Jumilla. Me has regalado la sonrisa de tus críos y los ojos de las zagalicas.
Nos recibiste a Mari y a mí, en primavera, y en primavera te decimos hasta pronto. Y nos llevamos de ti, lo más importante y valioso que tú nos podías haber regalado en este período: dos murcianas, para toda la vida.
¡Cómo no te voy a decir: gracias!
sábado, 30 de marzo de 2013
sábado, 5 de enero de 2013
La vida sigue igual
No quiero ser agorero. Los propósitos de enmienda de la gente para el nuevo año, con el tiempo, con el paso de los años, no dejan de ser vislumbrados con suspicacia y con cierta simpatía.
En un mundo en el que los que deberían de dar ejemplo de ciudadanía y solidaridad, se ríen de la ciudadanía y de la solidaridad. Un mundo en el que una chica muere violada en la India, mostrando lo peligroso que es andar por la faz de la tierra. Un mundo que no nos deja mucho límite para la esperanza, tan sólo en los pequeños detalles: una sonrisa, un beso, un abrazo y los niños que no nos quitan la ilusión y las ganas de hacer las cosas bien.
En un mundo en el que los que deberían de dar ejemplo de ciudadanía y solidaridad, se ríen de la ciudadanía y de la solidaridad. Un mundo en el que una chica muere violada en la India, mostrando lo peligroso que es andar por la faz de la tierra. Un mundo que no nos deja mucho límite para la esperanza, tan sólo en los pequeños detalles: una sonrisa, un beso, un abrazo y los niños que no nos quitan la ilusión y las ganas de hacer las cosas bien.
domingo, 23 de diciembre de 2012
El otro 12
En Cádiz, ya lo sabemos los gaditanos, hay dos doces. Me refiero a los acontecimientos de este año que finaliza ahora: 2012. Por un lado, el Excmo. Ayuntamiento de Cádiz, la política gaditana en general (a la oposición también se le cae el culo con esto), están que no cagan con la celebración del Bicentenario de la Constitución. A mí me ha parecido fantástico celebrar todo lo celebrable. Pero estarán conmigo, mis queridos lectores, que Cádiz, tal y como están las cosas: "no tiene el coño para ruidos".
Esto, que -repito- ya lo sabemos los gaditanos, han tenido la genial idea de plasmarlo en un documental que próximamente verá la luz, realizado por Fernando Pedemonte y Manuel Trinidad. La Sonrisa Maquillada, se titula. Aquí os dejo un adelanto, que no tiene desperdicio, publicado en YouTube y al que he accedido desde el blog de Fernando Santiago.
En él se ven los carros de la compra, haciendo fila, a las 7 de la mañana en la puerta de Los Caballeros Hospitalarios, para recoger alimentos. Juzguen ustedes mismos, con qué 12 les merece más la pena quedarse. Ea.
Esto, que -repito- ya lo sabemos los gaditanos, han tenido la genial idea de plasmarlo en un documental que próximamente verá la luz, realizado por Fernando Pedemonte y Manuel Trinidad. La Sonrisa Maquillada, se titula. Aquí os dejo un adelanto, que no tiene desperdicio, publicado en YouTube y al que he accedido desde el blog de Fernando Santiago.
En él se ven los carros de la compra, haciendo fila, a las 7 de la mañana en la puerta de Los Caballeros Hospitalarios, para recoger alimentos. Juzguen ustedes mismos, con qué 12 les merece más la pena quedarse. Ea.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)